EXTENSIÓN CONTEMPLATIVA MÉXICO NORTE
 
EN EVENTOS CONSULTA LOS DETALLES DE LAS VISITAS DE FR. THOMAS KEATING O.C.S.O. Y SR. MARY MARGARET FUNK OSB A MONTERREY, MÉXICO
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

MISIÓN DE EXTENSIÓN CONTEMPLATIVA

Formar redes espirituales de personas y pequeñas comunidades de Fe, comprometidas a renovar la dimensión contemplativa del Evangelio, en la vida diaria, para vivir nuestras vidas ordinarias de una manera extraordinaria en la Presencia del Señor, hacia la santidad, por medio de la práctica de la Oración Centrante (oración de silencio) y de la Lectio Divina.

Oración Contemplativa


La oración contemplativa es el desarrollo normal de los dones del bautismo y la práctica regular de la Lectio Divina. Podemos creer que la oración es un pensamiento o sentimiento expresado en palabras. Pero esto es sólo una expresión de la oración. La oración contemplativa es la apertura de la mente y el corazón - todo nuestro ser - a Dios, el Gran Misterio, más allá de todo pensamiento, palabra o emoción. Abrimos nuestra percepción a Dios quien sabemos por la fe está dentro de nosotros, más cerca que el aliento, el pensamiento, el escoger - más cerca que la conciencia misma. La oración contemplativa es un proceso de purificación interna la cual nos guía, si consentimos, a la Unión Divina.

La Oración Centrante es un método de oración en silencio que nos prepara para recibir o facilitar el desarrollo de la Contemplación. Nuestra atención e intención está centrada en Dios.


La Oración Centrante (oración de silencio) consiste en responder, abriéndonos en abandono, a la Presencia y Acción de Dios dentro de nosotros. Fomenta el desarrollo de la oración contemplativa preparando nuestras facultades para cooperar con ese Don. Va profundizando y dando más claridad a las distintas formas de oración, la activa, verbal, discursiva, o afectiva, llevándolas hacia una:


ORACIÓN RECEPTIVA QUE ES

“DESCANSAR EN DIOS”

La Oración Centrante (oración de silencio) enriquece y complementa otras formas de oración, no las excluye. Y es a su vez una:


“RELACIÓN CON DIOS”.


Estas dos oraciones, Oración Centrante (oración de silencio) y Lectio Divina, provienen de las prácticas contemplativas cristianas, desde Moisés, las Madres y los Padres del Desierto, los místicos cristianos, y han sido actualizadas en un método sencillo de oración.

La oración centrante es la clave del compromiso más extenso con la dimensión contemplativa del Evangelio. Dos períodos de oración, de veinte o treinata minutos cada uno, uno a primera hora y otro en medio del día o en las primeras horas de la noche, mantienen la reserva del silencio interior a un alto nivel en todo momento.

Una comunidad de fe es un gran apoyo porque ofrece buen ejemplo, corrección y mutuo sotén en la travesía espiritual. Pero lo que más ata los lazos de la comunidad en la búsqueda comunitaria de transformarse y llegar a unirse a dios, es la participación en el Misterio de Cristo cuando se celebra la Liturgia, la Eucaristía y se ora en silencio. La Presencia de Cristo es mutuamente compartida por todos y se convierte en algo tangible en la comunidad, especialmente cuato se reúne para una celebración o para un trabajo o servicio para la gente necesitada.